Todos podemos criar con apego…seguro!

Desde que me quedé embarazada de Alejandro, comencé a leer e introducirme en esto de la aventura de ser una mamá responsable y poder llevar a la práctica todo lo aprendido en mi formación profesional. Comencé a encontrarme, así como sin quererlo, un montón de artículos de prensa, post de otras mamás blogueras, webs, etc. que hablaban de un movimiento llamado “Criar con Apego”. En ese primer contacto con el término pensé, “¿criar con apego?, ¿con qué apego?” en la carrera había estudiado lo que es el Apego (https://erikaalcantara.wordpress.com/2013/10/28/que-es-el-apego/) y los diferentes tipos que se pueden desarrollar según sea la crianza del niño/a y los vínculos establecidos con sus cuidadores (https://erikaalcantara.wordpress.com/2013/11/04/tipos-de-apego/), por eso el hecho de leer Apego sin apellido me pareció como algo incompleto y dudoso. Lo cual me llamó tanto la atención que empecé a leer sobre el tema.46474_420213301360995_1266270549_n

“El psicólogo John Bowlby demostró que el vínculo se establece por el impulso innato que lleva a la madre a proteger al bebé. El hecho de que el bebé llore o se muestre inquieto estimula esa respuesta. Esto se debe a que una madre que proporciona abrigo, alimento y protección, unida a un bebé que sabe estimular esa conducta a través del llanto o la sonrisa, forman el binomio que goza de una mayor probabilidad de supervivencia. Bowlby formuló la teoría del apego, basada en que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño viene determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidadde respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo). El apego proporciona seguridad emocional al niño: se siente aceptado y protegido incondicionalmente.Según esta teoría, el bebé nace con una serie de conductas que tienen como finalidad producir respuestas en las madres: la succión, las sonrisas reflejas, el balbuceo, la necesidad de ser acunado y el llanto son las “habilidades” de las que dispone el bebé para vincularse con sus cuidadores. Con este repertorio los bebés buscan mantener la proximidad con la figura de apego, resistirse a la separación, protestar si se lleva a cabo (ansiedad de separación), y utilizar la figura de apego como base de seguridad desde la que explorar el mundo”.

“La Attachment Parenting International (API), partidarios de la crianza con apego del Dr. Sears, intentan fomentar un vínculo seguro con los hijos mediante ocho principios que se identifican como metas a conseguir por los padres. Estos ocho principios son:

  1. Preparación para el embarazo, el nacimiento y la paternidad.
  2. Alimentación con amor y respeto.
  3. Respuesta sensible a las necesidades del bebé desde que nace.
  4. Contacto materno el mayor tiempo posible.
  5. Propicio del sueño seguro físicamente y emocionalmente.
  6. Propicio del cuidado cariñoso constante.
  7. Práctica de la disciplina positiva.
  8. Búsqueda del equilibrio entre la vida personal y familiar”.

Hasta aquí yo estaba totalmente de acuerdo. Mi intención, por supuesto, criar a mi hijo de manera que desarrollara un apego seguro y actuar en consecuencia.

Cuanto más he leído y, ya os digo, casi sin querer, me he topado con infinidad de lecturas sobre el tema y creo que la cuestión está en cómo los diferentes movimientos, asociaciones o particulares han interpretado estos valores o premisas. No me gustan los extremismos, rehuyo de ellos, siempre he pensado (como aquél filósofo) que en el término medio está la virtud.

Leo continuamente los conceptos  parto natural, criar en casa, colecho, lactancia materna prolongada, porteo y alimentación complementaria a demanda (Baby-led weaning), ligados como un pack indivisible para poder “criar con Apego”. Y en este sentido, ¡no estoy de acuerdo!, me niego a pensar que si no cumplo con todo esto, por los motivos que sea, no fomentaré en mi hijo un apego seguro. Y, lo siento, pero leyendo ciertas páginas es la sensación que me da. Lo que quiero decir es que, ciertamente, entre estas prácticas las hay muy beneficiosas para los peques, no hay duda de ello, pero que no hay un camino único para llegar a esas ventajas o beneficios personales y emocionales. No comparto esa exclusividad que se desprende de este movimiento. El desarrollo de un vínculo seguro, una autoestima positiva, niños independientes y autónomos, … no son fruto exclusivo de este Pack. Cada mamá&papá, cada niño/a, cada familia, es un mundo y son infinitas las posibles combinaciones que pueden dar lugar a futuros adultos fuertes emocionalmente, seguros, … felices en definitiva.

Y digo esto después de darme cuenta de que como mamá pongo en práctica muchas de las cosas que defiende  esto de “criar con apego”, muchas más de la que pensaba en un principio. Pero no todo, al pie de la letra:

  • TABLET 744Del parto naturalme alegra la influencia que ha podido tener este movimiento en hacer del  parto algo natural, más sensible, humano y por qué no decirlo, mágico. Es una alegría comprobar como los profesionales están sensibilizados con las necesidades que tenemos en ese momento tan crucial de la vida y los cambios evidentes en este aspecto es un logro. Por ejemplo, lo de fomentar el contacto “piel con piel” precoz entre madre e hijo (con el papá también es importante) es un acierto, ya son más que conocidos los beneficios a corto y largo plazo de esta práctica ( fomenta una lactancia efectiva, estabilidad cardio respiratoria, regula y mantiene la temperatura corporal infantil, etc.). La disminución de la instrumentalización durante el parto,  es otro beneficio, pero chicas… una ayudita para poder disfrutar de ese momento seguro que se agradece (yo no pude probar las maravillas de la epidural, que amigas mías me cuentan, ojalá pueda en la próxima y no tener que vivir otra cesárea de urgencia).
  • Lo de criar en casa, es una muy buena opción, pero si tienes trabajo (toda una suerte hoy día) y no te queda otra llevar a tu hijo a la escuela infantil es una ayuda. Como todo tiene sus ventajas y desventajas, la cara y la cruz: los peques se ponen malos nada más pisar la guarde, pero por otro se tienen que inmunizar de alguna manera, se relacionan con otros niños y ponen en práctica un sinfín de aprendizajes sociales. No obstante pienso que se debería abogar más por esto de la conciliación laboral / familiar y respetar lo esencial de tener a las M&P en casa ciertas horas del día para poder disfrutar y atender a los peques como se merecen.
  • TABLET 312Sobre el colecho es una opción, como todo en esta vida. Y de verdad que respeto a aquellos padres que lo practican y creen en sus beneficios. Pero yo encuentro muchas más ventajas en la otra opción, en la de no colechar sistemáticamente. Que no quita que algunas noches Alejandro las haya pasado con nosotros, siempre por razones de salud y creo que más por una cuestión de quedarnos tranquilos al tenerlo más cerca, que por necesidad real. Supongo que todo influye y Ale nos lo ha puesto realmente fácil. Cuando leo entre las razones del colecho el no dejar llorar al niño, evitando que sufra por dormir solo, fomentar la lactancia o que eso refuerza el vínculo afectivo con los padres, beneficios para la salud, sueño más reparador, … resulta que pienso que yo tengo todo eso,  pero sin la necesidad de colechar y  no descansar ( porque las veces que Alejandro ha dormido con nosotros ha sido un no parar de recibir patadas, casi caerte de la cama por dejarle espacio y evitar darle codazos,…). Le he dado el pecho sin problemas en la cama con mi cojín de lactancia (por la cesárea era lo más cómodo), en cogerlo de la cunita y volver a dejarlo se tardan segundos. No hemos tenido que dejar llorar a Ale para que se durmiera, para él dormir en su cuarto es algo seguro y normal, ¡¡es su cuarto!! Con sus juguetes, sus dibujos,… un lugar donde se viste, juega, se ríe con M&P,… y por supuesto… duerme! y vaya que duerme (toda la noche desde los 6 meses).  En esto creo que es básico establecer rutinas diarias, repetir todas las noches ciertas conductas que son la clave para generar seguridad y tranquilidad en los peques. Por ejemplo, desde que cambiamos la cuna por la cama,  con Ale leemos un cuento, hacemos pipí (ahora que no tiene pañales), nos lavamos los dientes, se echa en la camita, le cantamos su nana y si nos lo pide nos echamos un ratito con él (esto suele darse cuando está muy espabilao y le va a costar relajarse), nos despedimos con un beso, su te quiero correspondiente (soy muy empalagosa sí, pero es que es importante decirle a los que quieres que los quieres) y con alguna frase positiva como “¡qué duermas bien!”, “mañana vamos al cole”, … no sé lo que veáis que funciona mejor con vuestro peque. Por otro lado, estoy muy satisfecha con el vínculo que tenemos, tanto con el papá como conmigo, es un niño seguro, independiente, muy expresivo y emocional, sabe que estamos para él incondicionalmente y cada uno tiene su espacio. A mi no me ha hecho falta compartir mi cama para obtener esos beneficios que tanto atribuyen al colecho. Es mi caso. Lo cual no quita que con el que viene de camino me vea obligada en algún momento a hacerlo, ya os contaré, pero con Alejandro no ha hecho falta y todos felices.
  • 20130519_094628La lactancia materna prolongada es lo ideal, sin duda, mientras se quiera y se pueda. Yo he practicado la lactancia a demanda, cómo no! si no sabemos la cantidad de leche que le estamos dando, ¡cómo no ofrecerle cuando nos pide! (aunque Ale probó el biberón a los 5 meses y decidió que le gustaba más, así que paulatinamente se destetó solito). Ahora bien, por los motivos que sean hay madres que deciden no dar el pecho o que no pueden todo lo que quisieran y, en este sentido, existe cierta presión en todo lo que lees y escuchas hacia un sentido algo culpabilizador. Creo que aquí sólo cabe la información sobre los beneficios, cómo fomentarla y mantenerla y el respeto hacia la mamá.
  • El pmochilaorteo no lo practiqué con Alejandro porque tardé mucho en recuperarme de la cesárea, y cuando ya pude el nenuco pesaba bastante (aunque me regalaron una mochila preciosa que tengo guardada). Si esta vez mi salud me lo permite, desde luego, lo intentaré porque tengo muchas ganas de probarlo. Pero… digo yo que habrá que tener una espalda fuerte, no? bueno ya os contaré cuando lo pruebe.
  • Alimentación complementaria a demanda (Baby-led weaning) : lo leí por casualidad hace unos días (en este blog se explica muy detalladamente: http://www.unamaternidaddiferente.com/p/baby-led-weaning.html). Iré investigando un poco, aunque supongo que como todo habrá que ver las necesidades del niño y de la familia (no es lo mismo que coma en la guarde a que le des tú en casa, que esté con los abuelos,…). Alejandro no ha dado problema para comer, todo le gusta, y siempre ha mostrado un interés temprano por ser autónomo y comer solo, como todos los niños ha pasado por etapas (ya no quiere fruta triturada, por ejemplo) y hay que ir echando imaginación e intentar ser variados en la dieta (para que no se aburran y prueben diferentes sabores, texturas,…). Pero bueno, ahí queda esta otra opción.

Vaya repaso que he dado, jajaja Bueno simplemente es lo que os decía:  mi opinión es que de todo hay que quedarse con lo mejor. Lo mejor de cada cosa es eso que te gusta, que te viene bien, que compartes o que quieres probar. Todas las M&P queremos lo mejor para nuestros peques y las comparaciones son odiosas, cada uno que haga lo que buenamente pueda, ya os digo que esto de educar es una aventura muy difícil, que la teoría está ahí, es super necesaria, pero… luego hay que ponerla en práctica y ahí entran en juego factores sorpresa!

En fin, amores, os veo pronto, espero! (todo lo pronto que mi pequeño bichillo me deje, que cada vez que cojo el ordenador se me engancha!).

Besitos

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4 comentarios en “Todos podemos criar con apego…seguro!

  1. ¡¡Hola, mamá real!! Estoy de acuerdo contigo, no creo que sean buenos los extremismos. Cada familia, cada hijo incluso requiere distintas opciones, soluciones, y todas, por qué no, pueden fomentar el apego y el respeto.
    También estoy de acuerdo en lo que dices de que esta corriente está ayudando al respeto por el parto o a fomentar la lactancia materna, ambas cosas me parecen muy muy importantes y de ambas he disfrutado y estoy disfrutando.
    En lo único en lo que difiero un poco es en lo del sueño. A veces sigues rutinas desde que son bebés, como hicisteis vosotros con Ale, y el bebé pasa por rachas de dormir del tirón, pero de pronto su ritmo de sueño cambia y despiertan con mucha frecuencia. Quiero decir que no creo que es porque los padres lo hagamos bien o mal, creo que depende más de cuándo cada bebé adquiere un ritmo de sueño más parecido al del adulto. Cuando te pasa como a mí con mis niñas, existen maneras de enseñar a dormir o maneras de acompañar en esas noches tan moviditas a tus niños respetando más esa situación. En mi caso, y ahora que tengo que madrugar, acuesto a Victoria en su camita, pero al primer despertar la acuesto con nosotros en lo que yo llamo “colecho por necesidad”. Tiene unos cuantos despertares más por la noche y yo simplemente le enchufo la teta, cual chupete y, hala, ambas a dormir. Y yo descanso. Con Lucía, sin embargo, tuve también mi curso de colecho y no era tan apacible. De todas formas, confío en que pasará. Lucía, de pronto, un día comenzó a dormir del tirón y ya está. Nos costó más que se durmiera sola, pero poco a poco también lo hizo. Supongo que es otra de las premisas de la crianza con apego, el respetar los tiempos de tu hijo o hija.
    Me ha gustado mucho tu artículo. La verdad es que cumples muy bien lo de mamá real, porque en la realidad es difícil ser una mamá solo de una corriente, de una forma de hacer las cosas.
    ¡¡Mil besos!!

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    • Gracias mama piofaurio!!!! Llevas razón, es lo que digo que Ale nos lo ha puesto muy fácil y no ha habido necesidad, pero hay que adaptarse a ellos en lo posible. Lo que critico es el colecho elegido porque sí, sin dar oportunidad al niño de poder independizarse, pero no por nada sino porque pienso que yo duermo mejor en mi cama y él en la suya y luego tenemos despertares maravillosos en los que igualmente se sube a nuestra cama reímos, jugamos…. incluso volvemos a dormirnos juntos, pero cada uno en su espacio durante el sueño, mientras se pueda claro. Si viera la necesidad como tú está de más decir que lo haría sin duda. Besitos amiga!!!

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  2. Pingback: Lectura recomendada: Criar con apego seguro | Mi blog de Psicología Infantil

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